Warning: embed_me.html could not be embedded. Alimentación Saludable para un buen Rendimiento Físico Alimentacion Sana
-
_
-
-
_
-
-
_
-
-
_
-
_

   

 

Alimentación Saludable para un buen Rendimiento Físico

.
1
Subtítulos
Qué alimentos no deben faltar
Errores más comunes
Recomendaciones
Algunos consejos
-
-
-
Cuidar la alimentación, practicar de forma regular deporte y disponer de tiempo libre para uno mismo son algunos de los propósitos que solemos plantearnos al comienzo de cada nuevo año. Y todo, para mejorar nuestra calidad de vida, que depende del cuidado de nuestra salud.
-
El primer año es el periodo de crecimiento y desarrollo más rápido en la vida del niño y cuando éste es más inmaduro y vulnerable. Por ello, es especialmente importante asegurarle una alimentación suficiente y adecuada, con el triple objetivo de satisfacer sus necesidades nutritivas, prevenir y /o tratar diversas situaciones patológicas y crear unos buenos hábitos alimentarios.

Consumir alimentos que nos gustan puede animarnos y hacernos sentir satisfechos y relajados. Y por el contrario, en ocasiones, comer nuestros alimentos favoritos puede provocarnos sentimientos negativos de culpa y remordimiento. ¿Cómo podemos reducir los efectos negativos y aumentar el impacto positivo de la comida en nuestro estado de ánimo?

Las arrugas son surcos, marcas, o pliegues de la piel. Aparecen a lo largo de todo el cuerpo a medida que el hombre o la mujer se van haciendo mayores. Aunque responden a un proceso natural, suponen una gran preocupación para todo el mundo, puesto que son signos claros de envejecimiento. De todas las arrugas corporales las que más importancia damos son aquellas que aparecen en el rostro o cara y las que aparecen en el cuello y manos.
El ser humano necesita materiales con los que construir o reparar su propio organismo, energía para hacerlo funcionar y reguladores que controlen ese proceso. La nutrición incluye un conjunto de procesos mediante los cuales nuestro organismo incorpora, transforma y utiliza los nutrientes contenidos en los alimentos para mantenerse vivo y realizar todas sus funciones.
Más vitaminas, más sales minerales y un número mayor de micro-nutrientes (que son muy útiles para contrastar los radicales libres producidos bajo esfuerzo físico): estos son los méritos de los alimentos crudos que, según algunos expertos de la nutrición, deberían ocupar el primer puesto en la mesa.
La oferta de alimentos sustitutos con un aspecto similar a la leche, la carne y sus derivados, pero compuestos por ingredientes vegetales entre los que abunda la soja, abarca desde yogures con sabor a fresa, queso, paté y hamburguesas, hasta chorizos, croquetas, salchichas, filetes y carne picada.
Beber y comer son comportamientos asociados que se repiten habitualmente, y más todavía en ocasiones señaladas, como las fiestas. Y entre los excesos que más habitualmente se comete en torno a la mesa, destaca el abuso de bebidas alcohólicas. Si bien un consumo moderado o esporádico de bebidas como cerveza, vino o licores no entraña riesgo para la salud, cuando la cantidad es alta y el consumo frecuente puede intoxicar gravemente al organismo.

Una alimentación inadecuada puede agravar la ansiedad.
La ansiedad es un estado emocional en el que la persona tiene sentimientos de angustia, desesperanza y de vacío interno. Se trata de un trastorno que empieza afectando a la mente pero que también puede tener repercusión sobre diversos órganos del cuerpo, pudiendo llegar a producir: taquicardia, dolor estomacal, diarreas, etc.

La ingesta conjunta de ciertos medicamentos y alimentos puede provocar efectos no deseables. Son las llamadas interacciones.
Existen interacciones entre medicamentos y alimentos, o, para ser más precisos, entre determinados medicamentos y ciertos componentes de los alimentos, la mayoría de las cuales son debidas a componentes naturales de los alimentos, pero en algunos casos también se deben a aditivos alimentarios.
El gran error de nuestra cultura está en la necesaria asociación entre placer y exceso en cuestiones relacionadas a los sentidos. Cuanto más estimulación de sensaciones reciben nuestros cinco sentidos, más y más novedad y acumulación de estímulos se necesita para producir placer. Y esto funciona tanto para los placeres visuales como auditivos o del gusto.
Los deportistas han creído desde hace mucho tiempo que “cada uno es lo que come”. La nutrición es uno de los elementos más importantes para mejorar el rendimiento deportivo, aun cuando esta relación se ha llevado frecuentemente hasta extremos absurdos.
La edad escolar es un tiempo en que los padres pueden experimentar algunos problemas con respecto a la alimentación de sus hijos. Los niños pasarán más tiempo fuera del hogar, y la provisión y supervisión de los alimentos que reciben en esas horas se hará más difícil.

Para algunas mujeres los días previos a su menstruación son verdadero tormento debido a que las molestias suelen ser severas y, en ocasiones, incapacitantes. El consumo de algunos alimentos aminora los síntomas y, de seguir al pie de la letra ciertas indicaciones, incluso puede perderse peso; lo que sigue seguramente le interesa.

Se llama alimentación al acto de proporcionar al cuerpo alimentos e ingerirlos.
Es un proceso consciente y voluntario, y por lo tanto está en nuestras manos modificarlo. La calidad de la alimentación depende principalmente de factores económicos y culturales.
Si bien todos parecen saber que es necesario, muy pocas personas consumen las cantidades mínimas de calcio, de ahí que las enfermedades de los huesos sean tan comunes.
Las estadísticas indican que en Argentina entre el 40 y el 50 por ciento de los jóvenes de ambos sexos, y entre el 30 y el 40 por ciento de los mayores de 25 años, consumen menos del 50 por ciento de la dosis de calcio aconsejada para su edad.
Estrés prolongado, dietas inadecuadas, cambios bruscos de temperatura o el descanso insuficiente provocan que nuestro cuerpo se resienta y desciendan nuestras defensas. Hay signos, como pupas en los labios, cansancio mayor del habitual, heridas que tardan en cicatrizar, dolores musculares sin haber practicado ejercicio o fragilidad del cabello, que delatan que las defensas de nuestro organismo están bajas.
La operación ha sido todo un éxito, ahora la clave se encuentra en la recuperación nutritiva, te indicamos que debes comer.

Algunas personas sufren intolerancia a ciertos alimentos. La leche, las frutas y los productos endulzados con sacarosa les pueden producir malestares como dolores en el vientre e, incluso, diarrea. Lo que sucede es que el organismo de estas personas no puede procesar algunos hidratos de carbono, como la lactosa (azúcar de la leche), la fructosa o la sacarosa.

La dieta debe regirse por los criterios de alimentación equilibrada y deberá aportar más o menos calorías en función de la edad y sexo de la persona, su dedicación del tiempo libre a actividades sedentarias o por el contrario activas o muy activas (caminar, jugar al padel, natación…), etc.
¿Tiene sentido tomar alimentos enriquecidos o son suficientes los micronutrientes presentes en la alimentación normal para cubrir nuestras necesidades? La verdad es que la respuesta depende de qué tipo de alimentación sigue uno y dónde se alimenta.

La cocina es toda tuya, comienza a desarrollar toda tu creatividad, yo te puedo guiar con los alimentos más adecuados para el encuentro, elige un buen texto como par romper el hielo y da rienda suelta a tus sentidos…
Seguro te preguntarás que tienen que ver los alimentos y el sexo, a lo largo de esta charla unidireccional te lo voy a explicar

Una forma de lograrlo es hacer deporte. No sólo nos ayuda a mantenernos en buena forma y a garantizar un buen tono muscular y mantenimiento de los huesos, sino que además una excelente forma de prevenir enfermedades. Y si al hábito deportivo sumamos una alimentación sana y equilibrada, los resultados son todavía más beneficiosos: en el peso, en la tensión arterial y la circulación; en el colesterol, grasas y niveles de azúcar en sangre; o en el riesgo de las enfermedades de la civilización (obesidad, males cardiovasculares, diabetes...). Así mismo, la combinación de deporte y una dieta saludable nos ayuda a lograr esa sensación de bienestar y a eliminar la tensión y el estrés.

Para ello, son especialmente recomendables los deportes que, en una práctica regular, permiten aumentar progresivamente la intensidad y ejercitar grandes grupos de músculos durante al menos una hora: caminar, correr, esquiar (de fondo), hacer gimnasia de mantenimiento o aeróbic, andar en bicicleta... El hecho de que en el ejercicio de este tipo de disciplinas deportivas se quemen reservas de grasa a modo de combustible energético explica lo ventajoso que su práctica habitual resulta para la salud.

Los alimentos como reserva de energía

El organismo obtiene de la alimentación y de las propias reservas corporales la energía que necesita para desarrollar sus funciones vitales (bombeo del corazón, respiración...) y los movimientos musculares. Los alimentos aportan sustancias nutritivas como hidratos de carbono, grasas y proteínas (su función principal se enmarca en la formación de músculos, tejidos, órganos…), así como vitaminas y minerales, que, sin contener energía, cumplen otras funciones muy importantes; otras sustancias como el agua y la fibra también facilitan un perfecto funcionamiento del organismo.

Además, el cuerpo goza de la propiedad de almacenar reservas energéticas, que quemará cuando no las pueda obtener directamente de los alimentos. Las principales reservas corporales son las grasas (en tejido graso y músculo) y el hidrato de carbono (glucógeno en músculo e hígado, y glucosa en sangre), que se agota rápidamente a no ser que se mantenga una alimentación adecuada que compense las pérdidas.
Ambos combustibles se consumen por separado o a la vez, en función de diversos factores como la intensidad y la duración del ejercicio, el estado físico (cuando el estado de forma es bueno, se queman más grasas), el sexo, la dieta previa al ejercicio (si es pobre en hidratos de carbono, antes se agotarán las reservas), la temperatura y la humedad ambiental (con calor, aumenta el consumo de glucógeno muscular hasta la aclimatación del cuerpo).

Durante el reposo y en ejercicios de más de 20 minutos de duración, el cuerpo quema principalmente grasas como combustible energético (al esquiar, con bajas temperaturas, se queman más grasas para mantener la temperatura corporal). En cambio, si los ejercicios son intensos y de corta duración (1–3 minutos), el cuerpo consume fundamentalmente hidratos de carbono, que suministran de forma rápida energía al organismo.

¿Qué alimentos no deben faltar en la dieta del deportista?

Cuando realizamos una actividad física extra, hemos de aumentar el consumo de alimentos ricos en hidratos de carbono (cereales: arroz, maíz, cereales en copos, galletas, pan, pastas alimenticias…; patatas; legumbres; frutas y su zumo), ya que de agotarse las reservas, se produce la temida pájara, ese estado de fatiga y desfallecimiento que reduce al mínimo la intensidad del ejercicio e, incluso, obliga a pararse. Respecto a las grasas, como hay grandes reservas, no es preciso ingerir cantidades extras.

Por otro lado, también hemos de mantener una hidratación adecuada. La deshidratación influye negativamente en el rendimiento físico y puede llegar a provocar una sensación de mareo, náuseas e, incluso, vómitos y diarreas. En ejercicios de menos de una hora de duración, no es necesario beber líquido, pero si el esfuerzo se prolonga por más tiempo, se aconseja tomar tres vasos de agua 1 ó 2 horas antes de iniciar el ejercicio, dos vasos 15 minutos antes y un vaso, cada 20 minutos aproximadamente, durante el desarrollo de la disciplina deportiva.

Errores más comunes en relación con la alimentación y el deporte

Circulan creencias y teorías de dudosa procedencia referentes a la alimentación que pueden comprometer la salud y el bienestar de los deportistas. Un claro ejemplo de ello es el consumo excesivo de alimentos y/o suplementos ricos en proteínas (carnes, pescados, huevos, leche y derivados y suplementos especiales) durante la práctica deportiva, con el propósito de aumentar la masa muscular.

En contra de lo que algunos piensan, no sólo no se logra ese efecto, sino que además pueden provocar una sobrecarga del riñón (al eliminar por la orina cantidades elevadas de una sustancia tóxica llamada urea), pérdidas de calcio por la orina (aumenta el riesgo de osteoporosis), o una alteración de los niveles de grasas y colesterol en sangre (aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares).
Otros errores comunes son pensar que los suplementos de vitaminas y minerales mejoran el rendimiento físico, o, simplemente, practicar deporte sin cuidar la alimentación y la hidratación.

Recomendaciones

Desayunos y meriendas:

  • Lácteo: leche, yogur, cuajada, quesos.
  • Cereales: pan, pan tostado, galletas, cereales, muesli, bollería suave.
  • Frutas frescas o zumos.
  • Fiambres o embutidos, conservas (atún, etc), quesos…
  • Grasas: mantequilla o margarina.
  • Complementos: mermelada, confitura, miel, azúcar...
  • Almuerzo (en función del desayuno y/o la merienda)
  • Conviene incluir algún lácteo, cereales (un bocadillo tradicional –con fiambre, embutido, queso…-, o galletas) y una pieza de fruta o zumo.

Comidas y cenas:

  • Verdura o ensalada combinada con patata o arroz o pasta o legumbre.
  • Carne, pescado o huevo con guarnición vegetal y pan.
  • Aceite para cocinar o aliñar los platos.
  • Fruta fresca o algún lácteo.

Algunos consejos

• Si se practica deporte por la mañana, es fundamental disfrutar de un desayuno completo que incluya lácteos, cereales, fruta o zumo y complementos.

• Si la actividad es por la tarde, conviene realizar una comida sencilla y sin demasiadas grasas dos horas antes de comenzar. Por ejemplo: un plato de pasta, arroz o verdura con patata, carne o pescado con guarnición vegetal y pan, y una fruta o algún lácteo. Si se trata de un bocadillo, es preferible que sea de tortilla de patata, acompañado de fruta y/o zumo, y batido de chocolate o infusión azucarada, ya que de este modo aseguramos un buen aporte de hidratos de carbono, el mejor antídoto contra la pájara.

• Si la actividad se prolonga más de una hora, conviene que cada 60 minutos nos tomemos un descanso para beber e ingerir algo sólido que contenga hidratos de carbono (galletas, chocolate...), lo que nos permitirá mantener mejor el ritmo de ejercicio.

 

 

 

Warning: embed_me.html could not be embedded.

-